miércoles, 30 de septiembre de 2015

La transición a una economía libertaria

                LA TRANSICIÓN A UNA ECONOMÍA LIBERTARIA.

                Un muy respetable compañero, y dinosaurio virtual por elección, me pidió hace un tiempo, una aportación a un posible “programa económico” para el movimiento libertario.  Tenía poco tiempo para elaborarlo, pero lo que se buscaba, en el fondo, era abrir el debate para la redacción de un libro. Esto es, básicamente, lo que le envié, creo que, ahora, puede servir también, más que como guía cerrada o aparato dogmático de cosas que ni yo tengo del todo claras, como texto impulsor de un debate sobre el postcapitalismo cada vez más urgente.
                La transformación social necesaria para poner en marcha una economía enteramente volcada en un paradigma socialista libertario  precisa de un proceso de afianzamiento y desarrollo que implica varias etapas, temporalmente delimitadas. La construcción de una nueva sociedad y una nueva economía necesita de un desarrollo gradual, y al tiempo afianzado en momentos de ruptura revolucionaria del orden precedente.
Se trata de un proceso de transición que empieza por avances sociales que empoderen a las fuerzas que los obtienen, y a las clases implicadas en la lucha por su consecución. Estos avances  van desplegando sus efectos, variando el status quo anterior, reforzando las posturas libertarias, y acumulando las fuerzas necesarias que deberán expresarse con plena amplitud en los momentos de quiebra revolucionaria abierta, en los que los procesos de avance se acelerarán.
Esta visión dinámica del proceso de construcción de una sociedad transformada, frente a las conceptualizaciones  puramente estáticas que dibujan el escenario deseado, pero se niegan a imaginar y desentrañar como alcanzarlo desde la situación actual, empieza por la delimitación de un programa mínimo para plantear en el momento actual.
El que esas medidas para el ahora se agoten en sí mismas, en la forma de avances puramente reformistas que intenten estabilizar el capitalismo, o permitan realmente acumular fuerzas para un proyecto revolucionario que propone su superación, no depende tan sólo de como hayan sido redactadas, sino también de las formas en que han sido alcanzadas (en el marco de un proceso de auto-organización de la clase trabajadora, o bajo la dirección de fuerzas socialdemócratas externas) y de la misma textura del proceso de luchas que lleva a su obtención (que puede generar consciencia de la dominación y de la explotación, así como de las posibilidades de autodeterminación de las clases subalternas, o configurarse como un “regalo” de dirigentes carismáticos o un producto de la evolución normal de la sociedad del Capital).
 Estas medidas mínimas para el ahora se delinean entorno a la idea de que puedan, realmente, reforzar la posición de la clase trabajadora, variando el status quo actualmente existente, totalmente desfavorable para ella, y permitiendo y popularizando las experiencias de autogestión y auto-organización factibles en esta primera fase. Algunas de ellas podrían ser las siguientes, indicadas sin pretensiones de exhaustividad:
-Medidas tendentes a encarar el problema de la deuda, que ha alcanzado a ser central en nuestra sociedad, y a impedir la transformación del capitalismo en un régimen renovado de servidumbre por deudas. Estamos hablando de todas las deudas, tanto la deuda pública de los Estados periféricos, como la hipotecaria o de consumo de las familias trabajadoras. Medidas como la auditoría y repudio, y  moratoria de los pagos mientras se realiza lo anterior, de todas las deudas ilegítimas, ilegales , usurarias, las sustentadas en cláusulas abusivas y las obtenidas para fines antisociales como el enriquecimiento de políticos, financieros e inversores transnacionales.
Esto implica una política de vivienda enteramente diferente, que pasa por la legalización de la ocupación de los inmuebles vacíos  de las entidades financieras que han sido rescatadas con dinero público por las personas en situación de necesidad económica, el fomento de la vivienda cooperativa (estableciendo mecanismos de control que impidan que constructores pirata se camuflen de supuestas cooperativas para llevar a cabo actividades inmobiliarias) y la constitución de un parque de vivienda pública en alquiler social con los inmuebles de que actualmente dispone la Sareb. Este parque público será gestionado por los propios habitantes de manera participativa y autogestionaria, prohibiendo cualquier enajenación o externalización de servicios a fondos de inversión, fondos buitre o sociedades inmobiliarias. También debe gravarse con impuestos específicos a los grandes tenedores de vivienda, e incluir forzosamente en el parque de vivienda bajo alquiler social aquellas que no cumplan función social alguna durante un período excesivo de tiempo.
Los suministros básicos para la habitabilidad (calefacción, luz, agua..) deben de ser prestados de manera gratuita y pública para las familias de trabajadores precarios y sin recursos, y deben de ser gestionados por Consejos mixtos de trabajadores, representantes de las entidades locales y usuarios, sin que puedan ser externalizados en manera alguna a las entidades privadas y fondos de inversión.
-Medidas tendentes a la configuración de las bases legales y prácticas para el inicio de la trasformación de la propiedad pública en comunal-comunitaria, estableciendo mecanismos de participación activa en lo público para los trabajadores de los servicios concernidos, los usuarios y organismos locales comunales de nueva creación, de ámbito local o distrital, basados en la democracia directa y asamblearia y con competencias en ampliación constante y recursos procedentes de los impuestos progresivos devengados en su territorio , así como de un Fondo Interterritorial de Compensación y Solidaridad que garantice el trasvase de recursos de las zonas y barrios ricos a los espacios obreros y degradados.
-Medidas destinadas a hacer frente a la huella ecológica y garantizar la transición a una economía verde sin necesidad de un colapso traumático: fomento de la economía local y comarcal y de la agroecología, establecimiento de límites y controles a los flujos económicos transnacionales y globales, lábel sindical y ecológico para los productos comercializados, que garantice la equidad de género, la sostenibilidad y la justicia social en su producción; fomento del transporte público y eliminación de actividades excesivamente contaminantes. Fomento de las fuentes energéticas renovables sobre la base de un modelo distribuido que permita la autonomía energética de los espacios locales.
Para hacer frente a una transición que implica el decrecimiento en la producción material de cachivaches y la disminución de la concentración urbana, medidas tendentes a establecer servicios sociales  y culturales  públicos y comunal-comunitarios suficientes en el campo, así como transportes comunitarios comarcales.  También, trabajar para desconcentrar y hacer sostenibles  ciudades con un tamaño humano, mediante la apertura de zonas verdes, transportes públicos y huertos comunitarios, y el fomento de la economía barrial e integrada mediante la limitación de horarios comerciales o la exigencia de lábel sindical, social y ecológico para las grandes superficies.
-Fomento del trabajo cooperativo y autogestionario, la pequeña empresa local y el trabajo autónomo sin situación de dependencia de cadenas de valor ajenas (es decir, que no consista en la configuración legal de formas de subcontratación sobre  “falsos autónomos” o “falsas cooperativas” realmente dependientes de una principal mucho mayor, muchas veces transnacional). Creación de un tejido económico propio con base en lo solar y en lo sostenible social y ambientalmente.  Banca pública-comunitaria y cooperativa, y fiscalidad progresiva orientada al fomento de sectores de la economía real auto-centrada , así como de los cuidados y la complejidad cultural y cognitiva. Esto implica control de los flujos transnacionales de capital y prohibición de la apropiación por fondos buitres y otros vehículos de inversión especulativa de las actividades estratégicas y las relacionadas con las necesidades básicas de la población.
-Política redistributiva encaminada a una mayor equidad en las rentas de la población, así como a un reforzamiento de la influencia del trabajo organizado sobre la legislación y la vida cotidiana de las empresas y centros de producción. Disminución de la jornada laboral, sin pérdida de salario, y puesta en marcha de programas de Trabajo Garantizado para los desempleados, bajo control y dirección de los organismos comunal-comunitarios. Eliminación del IVA y puesta en marcha de impuestos progresivos sobre los beneficios empresariales, las grandes fortunas y  las transacciones financieras internacionales.
Nacionalización de los sectores estratégicos, estableciendo mecanismos de cogestión o control obrero, más o menos avanzados según la relación de fuerzas,  en ellos y en las grandes empresas, ya sean públicas o privadas. Creación de organismos asamblearios de consumidores capaces de participar en la gestión de la propiedad pública, junto a los trabajadores y los organismos comunales locales. Recuperación de la soberanía monetaria y de los controles de capitales hasta donde se pueda. Salida del CIADI y no renovación de compromisos internacionales que supongan cesión de soberanía económica o cláusulas que pongan en peligro el espacio económico nacional y los derechos fundamentales.
Eliminación de las subvenciones a las organizaciones empresariales. Nuevo modelo de negociación colectiva basado en las asambleas de trabajadores, en la primacía del convenio de ámbito superior (que sólo podrá ser mejorado por el inferior, pero nunca empeorado), en la legalización de los convenios por lugar de trabajo o cadena de valor (aunque implique a empresas de distintos sectores o ámbitos geográficos) y a nivel de grupo de empresas. Prohibición de la subcontratación y las ETTs. Creación de un servicio de empleo comunal-comunitario con competencias reales, con prohibición de externalizar sus funciones a empresas privadas. El despido declarado improcedente por los tribunales conllevará readmisión obligatoria en el centro de trabajo. Fomento del servicio de inspección de trabajo y adopción de la normativa más exigente a nivel global en el ámbito de la Prevención de Riesgos Laborales.
-Desarrollo de mecanismos de formación e investigación accesibles para todos. Educación gratuita, laica y pública en todos los niveles (incluidos posgrados). Favorecimiento de los procesos de innovación educativa, abriendo espacios para escuelas cooperativas que garanticen perspectivas experimentales en las aulas. Formación integral que tienda a eliminar diferencias entre trabajadores manuales e intelectuales, introduciendo elementos físicos en las carreras universitarias y conocimientos humanísticos en la Formación Profesional. Fin de los conciertos con entidades privadas. Creación de un Banco Colectivo de Conocimientos, donde los ciudadanos puedan intercambiar capacidades y conocimientos técnicos de manera autónoma. Promoción de la educación no reglada y de los centros sociales autogestionados, dependientes de los organismos locales comunal-comunitarios. Creación de centros estratégicos de innovación empresarial y tecnológica a nivel local y sectorial con espacio y suficientes recursos públicos para iniciativas cooperativas y sociales, así como acceso directo  y funcional al Banco Colectivo de Conocimientos.
-Amplio reconocimiento colectivo de los luchadores por la libertad, la República y la Revolución Social.  Introducción en los planes de estudio del conocimiento crítico y  el debate sobre las biografías de revolucionarios, escritores, científicos y otras personas que hayan realizado destacadas contribuciones al bienestar común, sea a escala local, nacional o global. Retirada de los símbolos fascistas del ámbito público, así como de los representativos de creencias religiosas específicas.
Tras el afianzamiento de una nueva relación de fuerzas Capital-Trabajo, basada en la consecución de las medidas anteriores,  que permita el paso a un desarrollo mayor de las tendencias transformadoras, deberían plantearse nuevas propuestas de avance al socialismo libertario (ya con todas las letras), como las siguientes, que se plantean a título puramente ejemplificativo:
-Colectivización de la Banca y de las grandes empresas, así como de los sectores estratégicos y los relacionados con las necesidades básicas de la población. La colectivización puede hacerse por la vía de un impuesto de sucesiones obligatoriamente pagadero en acciones empresariales, o por la vía de la expropiación, indemnizada o no en función de la situación evolutiva o de ruptura de la sociedad.
-Socialización de las viviendas de los grandes tenedores y conformación de un parque comunal-comunitario de edificios con ellas y el parque público de vivienda bajo alquiler social. El alquiler será sustituido por el usufructo vitalicio y la gestión será entregada a los organismos comunal-comunitarios, permitiendo la permuta de viviendas temporal o definitiva entre los habitantes.
-Los organismos comunal-comunitarios sustituirán a los ayuntamientos en todas sus competencias. Se establecerán Consejos comarcales, regionales y nacionales de coordinación de los organismos comunal-comunitarios que irán sustituyendo al aparato estatal y que se encargarán de la totalidad de los servicios públicos para la ciudadanía. Lo esencial de la vida económica se planificará de manera participativa con la intervención de los Consejos de Trabajadores y de los Consejos de Usuarios concernidos. Se permitirán formas de mercado sin uso de trabajo asalariado en el comercio de proximidad, así como la pequeña  empresa o la explotación agraria familiar que obtenga el lábel comunal
-Se establecerá el lábel  comunal (sindical, ecológico, de género y social) obligatorio para todos los productos comercializados. Este lábel se aplicará también a las importaciones no estratégicas (las de productos estratégicos sólo podrán realizarlas los organismos públicos).
-Se limitará drásticamente la utilización del trabajo asalariado, permitiéndolo sólo en pequeñas cantidades y para las pequeñas empresas y las explotaciones familiares, en momentos específicos y por necesidades de producción (estacionales, etc) muy concretas. Las condiciones de trabajo de los trabajadores asalariados serán vigiladas directamente por los Consejos de Trabajadores de la localidad concernida, que podrán revocar el permiso para su utilización. Si hay trabajadores desempleados recibirán una prestación vitalicia de subsistencia o una cantidad para la puesta en marcha de una actividad económica como autónomos  o como socios de una cooperativa. La selección de personal de todas las empresas se realizará obligatoriamente por un Servicio de Empleo público dependiente de los Consejos de Trabajadores, con mecanismos de control comunal-comunitario para evitar cualquier tipo de corrupción o burocratización.
-Prohibición de la venta de activos a corto en la Bolsa y de los derivados financieros, así como de la entrada en el mercado nacional de hedge funds y otros vehículos de inversión especulativa. Socialización definitiva de la Banca. Ligazón de la moneda a la riqueza producida en la economía. Puesta en marcha de experimentos locales de diversas clases de  moneda social y criptomoneda social con los recursos imprescinidbles, para obtener los conocimientos necesarios para la socialización de la moneda.
- Colectivización de las tierras que no puedan ser trabajadas por la familia de su propietario, sin necesidad de trabajo asalariado salvo para determinadas labores estacionales o auxiliares. Estas tierras pasarán a formar la columna vertebral de la propiedad comunal-comunitaria en el campo, y serán gestionadas por los propios campesinos.
Todas las líneas programáticas aventuradas hasta ahora son esencialmente tentativas, y han de estar abiertas al debate permanente, lo más amplio y riguroso que sea posible, ya que deben ser enormemente sensibles a la situación real y a los contornos concretos de la lucha de clases. Momentos de crecimiento acelerado de la consciencia de las clases populares, o de grandes conflictos, pueden abrir la espita que permita poner en primera línea propuestas del programa de avance socialista o del programa máximo, antes de que se hayan alcanzado propuestas importantes del mínimo. Asimismo, momentos de lenta acumulación de fuerzas y de construcción de una ligazón estrecha con las masas populares, al estilo de lo realizado por los zapatistas en la década anterior a su aparición pública de 1994,  pueden sustentarse en la popularización y debate de líneas programáticas mínimas, pero de amplia importancia para la existencia cotidiana de las clases populares. Las situaciones de quiebra y vacío de poder deben de ser aprovechadas, pero el ensimismamiento en las reclamaciones más radicales, o en el “horizonte radiante de la Humanidad”, sin aterrizarlo en la forma de la construcción concreta de alternativas para el ahora mismo, debe ser limitado.
Así pues un programa de construcción del socialismo libertario debe estar siempre abierto, y sus militantes deben aguzar los oídos para saber identificar las necesidades y los deseos de las clases subalternas. Lo escrito aquí es una simple propuesta, el redactado de un programa auténticamente operativo para las décadas venideras precisaría de un proceso colectivo y masivo de reapropiación y debate de largo recorrido.
Esperamos, en todo caso, haber podido contribuir a ese debate con la mejor de nuestras intenciones y una perspectiva lo suficientemente amplia.

José Luis Carretero Miramar.


































                

sábado, 26 de septiembre de 2015

Participo en la Jornada por la Remunicipalización de los Servicios Públicos de Madrid

El 

JORNADA POR LA REMUNICIPALIZACIÓN DE LOS SERVICIOS PÚBLICOS DE MADRID


PROGRAMA DE LA JORNADA POR LA
REMUNICIPALIZACIÓN DE LOS SERVICIOS PÚBLICOS
Diversos informes oficiales han mostrado cómo la gestión directa
de los servicios de titularidad pública resulta:
- Más barata para las arcas municipales (hasta el 50% de ahorro)
- El servicio se presta con mayor calidad hacia los beneficiarios
- Mejoran sustancialmente las condiciones laborales
- Permite la participación de vecinos y trabajadores en su gestión.
10,30 INICIO Y PRESENTACIÓN DE LA JORNADA
11,00 EXPERIENCIAS DE PLATAFORMAS Y LUCHAS CONTRA LA
PRIVATIZACIÓN Y POR LA REMUNICIPALIZACIÓN
Modera: Enrique Villalobos (presidente de la FRAVM)
CAS Madrid (Coordinadora antiprivatización de la Sanidad)
Moisés Subirana (Plataforma Aigua es vida Barcelona)
Enrique Ortega (Plataforma contra la privatización del CYII)
Plataforma por la municipalización de Zaragoza
12,30 Descanso
13,00 ALGUNOS CASOS DE GESTIÓN PRIVATIZADA: Corrupción, sobrecoste,
precarización laboral en Madrid
Modera: Elena Castilla (Plataforma por la remunicipalización de los servicios
públicos de Madrid)
Yolanda Muñoz y Amparo Martínez (Línea Madrid)
José Manuel Romojaro (Polideportivos)
Jesús Mijarra (Recogida basuras)
Daniel (empresa ASISPA de Servicios sociales)
Jardinería y limpieza viaria
14,30 Comida (se podrá realizar en conjunto, previa inscripción)
16,30 EXPERIENCIAS DE REMUNICIPALIZACIÓN DE SERVICIOS DE
TITULARIDAD PÚBLICA
Modera Carlos S. Mato (Concejal Hacienda Ayuntamiento de Madrid)
Santiago Gutiérrez Ruiz (Consejero Delegado Medina Global S.L. -
Municipio Medina Sidonia)
Antonio Nicolás (USO León)
Agua París
18,00 Descanso
18,30 PARTICIPACIÓN, GESTIÓN Y CONTROL POR TRABAJADOR@S Y
VECINOS DE LOS SERVICIOS REMUNICIPALIZADOS
Modera: Agustín Moreno (Marea Verde)
José Luis Carretero (ICEA Instituto de las ciencias económicas y la
autogestión)
Pablo Carmona (Observatorio Metropolitano y Concejal del
Ayuntamiento de Madrid)
Blanca Azanza (presidenta AMEIGI Escuelas Infantiles)
Collectiu Males Herbes de Parcs i Jardines (Barcelona)
20,00 Clausura
Sábado 3 de octubre 2015
Centro cultural dotacional integrado de Arganzuela
Calle Canarias 17 Madrid <M> Palos de la Frontera
Organiza: Plataforma de trabajadores y vecinos por la Remunicipalización de
los servicios públicos de Madrid
Correo_e: municipalizacionmadrid@gmail.com
Facebook: MunicipalizarmadPlataforma

Twiter: @municipalizarma

martes, 22 de septiembre de 2015

Morir por un iPhone: las luchas de los trabajadores en China


Por Economía para todos
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Por José Luis Carretero Miramar.
(Publicado en la web del periódico Diagonal).
 
“Nadie elige donde nacer, pero aquí alcanzarás tu destino. ¡Sólo se requiere un sueño, y aquí se hará realidad!”
(Cartel de reclutamiento de Foxconn)
 
 
                China está que arde. En los últimos meses el gigante asiático ha estado al borde de un auténtico crash bursátil, sólo evitado por la decidida intervención estatal que prohibió la negociación de la mayoría de los valores y que capitalizó ampliamente, mediante la compra directa de acciones, numerosas empresas.  La devaluación del yuan, de casi un 2 % en agosto,  intenta recuperar la competitividad de su producción industrial, que enfrenta un inicio de desaceleración que ha llevado a que el crecimiento de su PIB en el primer semestre del año sea inferior de lo esperado, y que su inversión en activos fijos  se haya desacelerado hasta un 10,9 % entre enero y agosto de este año.
                En una reciente intervención en el  Foro Económico Mundial celebrado en Dalian, el primer Ministro Chino Li Keqiang anunció nuevas reformas estructurales, para tratar de derivar la economía china hacia un modelo más basado en el consumo interno y menos en las exportaciones industriales. La crisis larvada de Occidente ha acabado por lastrar el crecimiento chino, acompañado de una emergente burbuja financiera e inmobiliaria, al disminuir el consumo internacional sin una correspondiente sustitución por consumo interno. China trata de responder con una combinación de medidas que buscan la emergencia de una clase media compradora (como el plan de estímulos recientemente aprobado, por valor de 200.000 millones de euros, que busca movilizar inversiones a lo largo de tres años) y reformas estructurales que tratan de favorecer la inversión internacional y la apertura económica al mercado global de capitales (como la apertura al capital privado de sus grandes empresas públicas o los proyectos de reforma del sector financiero). El conflicto en el seno  de la dirección del Partido Comunista entre quienes priorizan la necesidad de la estrategia keynesiana y de generación de demanda agregada nacional, y quienes desean una mayor apertura a las dinámicas neoliberales del mercado global es, probablemente, mucho más fuerte de lo que nos muestran los medios de comunicación occidentales.
                Es en medio de este contexto que recomendamos encarecidamente la lectura de “Morir por un iPhone. Apple, Foxconn y las luchas de los trabajadores de China”, de Pun Ngai, Jenny Chan y Mark Selden.  Un libro sobre las vidas y las luchas de los trabajadores chinos de las macro-fábricas de Foxconn, un gigante industrial subcontratista de Apple y otras empresas tecnológicas que monta la gran mayoría de los componentes de los teléfonos móviles y tabletas que usamos usualmente en Occidente.
                En el libro se hace un pormenorizado análisis de cómo es la vida de los trabajadores que hacen nuestros iPhones, en las grandes fábricas de Foxconn. Polígonos gigantes con cientos de miles de obreros trabajando a un ritmo endiablado, para responder a la demanda global. Ahora que se habla del fin del trabajo como algo inmediato, saber que para que podamos tener ese debate en nuestros muros de Facebook tienen que estar funcionando día y noche complejos fabriles de más de 400.000 obreros, que viven en bloques de dormitorios localizados junto a la factoría y que está dirigidos por la misma empresa, debería ponernos bastante los pies en la tierra.
                La vida de los operarios que garantizan nuestro gozo “inmaterial” en la red de redes con su fuerza de trabajo infra-pagada es dura y estresante. Y  “Morir por un iPhone” nos desvela sus detalles. Como la utilización de las técnicas tradicionales del funcionamiento del Partido Comunista como mecanismo disciplinario. Veamos un simple ejemplo
                “Después del trabajo, todas nosotras- más de cien- podíamos ser obligadas a quedarnos. Esto pasaba cada vez que una era castigada. Una chica es obligada a leer  en voz alta y con atención una declaración de autocrítica. Debe hacerlo lo suficientemente alto para ser oída. Nuestro jefe luego preguntará a alguna de las que está más atrás en la sala si ha podido oír el error que ella ha cometido. Muchas veces las chicas se sienten muy apenadas, es muy embarazoso. La joven llora. Su voz se apaga…entonces el capataz grita: “Si alguien pierde aunque sea un minuto (fallando en conservar el ritmo de trabajo), entonces, ¿cuánto tiempo más vamos perder si son cien personas las que fallan?”.
                El libro, además, ha sido editado, en Argentina (aunque está a la venta en España en librerías como Traficantes Sueños) por Peña Lillo-Continente, y forma parte de  “La Biblioteca La Economía de los Trabajadores”, un proyecto editorial dirigido por Andrés Ruggeri que parte del espacio del Programa Facultad Abierta de la Universidad de Buenos Aires dedicado a las empresas recuperadas argentinas. Se trata de una colección de varios volúmenes centrados en la autogestión  como alternativa global para el siglo XXI, y en el intento  de recomposición de una auténtica economía política del trabajo y los trabajadores para los confusos tiempos que vivimos, que ha acompañado experiencias como el V Encuentro Internacional La Economía de los Trabajadores, celebrado en Punto Fijo (Venezuela) este pasado mes de julio, y en el que se dieron de cita cientos de activistas, académicos y productores de empresas recuperadas y proyectos cooperativos.
                Así pues, frente a la economía de la explotación (“Morir por un iPhone”) se afirma, en la misma colección, la economía de la autogestión y del trabajo, como en el volumen  “Cooperativa Textiles Pigüé. Historia de la recuperación de una fábrica de Gatic”, de la misma colección, del que probablemente hablemos en otro momento.
                “Morir por un iPhone” merece ser leído con atención, porque las luchas y los anhelos de los trabajadores chinos van a ser, cada vez más, un elemento central del desarrollo del futuro.
 

viernes, 18 de septiembre de 2015

Cazarabet conversa con José Luis Carretero.

La Librería de El Sueño Igualitario

Sin título-1.jpgCazarabet conversa con...   José Luis Carretero Miramar, coordinador del libro "Tu casa no es tuya, es del banco" (Queimada).


La cruda realidad llega a la lectura en un asunto que es una de las piedras angulares que preocupan más al ciudadano de a pie.
Lo que nos dice Queimada Ediciones  del libro:
Lo más exasperante de esta tragedia es que era totalmente innecesaria. Hace un siglo, cualquier economista —de hecho, cualquier estudiante universitario que hubiese leído el libro de texto Economía, de Paul Samuelson— les podría haber dicho que la austeridad frente a una depresión era una idea muy mala. Pero los que elaboran las políticas, los expertos y, siento decirlo, muchos economistas, decidieron, en gran parte por razones políticas, olvidar lo que solían saber. Y millones de trabajadores están pagando el precio de su amnesia deliberada.
(Krugman, P., El desastre de la austeridad. El País, 31/01/2012.)

El análisis de todo esto, del origen y consolidación de la burbuja y los entramados creados para sostenerla y engañar a los ciudadanos, junto con sus consecuencias, es el objetivo de este libro en su primera fase, puesto que la segunda está dedicada a las luchas y resistencias ante la situación y las actividades que diversas organizaciones han llevado a cabo, sobre todo, pero no solo, la PAH, para luchar contra esta lacra, mientras la tercera parte, lo que intenta es plantear alternativas, algunas ya en marcha, que permitan superar el círculo vicioso formado por el paro, los desahucios y la exclusión social de los afectados, como se verá, un porcentaje nada desdeñable de la población española.

Cazarabet conversa con José Luis Carretero:
DSC7072.jpg-José Luis, ¿cómo y de qué manera han conseguido “hacerse con nuestra mente” para que frases como:”hemos vivido por encima de nuestra posibilidades”, sean tan creídas y hayan sido interiorizadas hasta tal punto por la gente?
-Hay que tener en cuenta que la presión social para la compra de la vivienda, antes del estallido de la burbuja inmobiliaria, fue muy alta. Era una presión alimentada por toda una serie de modificaciones legales efectuadas por los poderes públicos, como el hecho de que hubiera una desgravación por la compra de vivienda y no por el alquiler, así como por todo un enorme complejo cultural destilado por los medios de comunicación de masas.
Tener un buen sueldo era inmediatamente saludado, en circunstancias normales, por un coro de familiares y amigos, como la oportunidad de comprar una vivienda, y ello aunque la hipoteca resultante superase con mucho el 30 % del salario que se considera como financieramente sostenible para tal fin. Quien no  lo hacía era mirado como un bicho raro y, en muchos casos, tener una vivienda en propiedad era visto como un elemento esencial que definía el éxito social y hasta la propia capacidad de atracción de la persona  frente a quienes le rodeaban.
-¿Hemos “pecado” de exceso de confianza para con lo que nos decían promotores, para lo que nos decían los políticos que nos vendían un futuro de prados verdes salpicado de amapolas y con los banqueros que ofrecían créditos con una facilidad y unas facilidades pasmosas…atrapándonos, todos ellos, en una maraña casi de por vida?
-Se trata de un exceso de confianza, pero de un exceso buscado y alimentado por la colusión de intereses y las artimañas de banqueros, constructores, promotores y políticos. Las haciendas locales podían gastar, y por tanto garantizar la reelección de quienes ocupaban los cargos públicos electivos y la subsistencia de su red clientelar, si mantenían viva la maraña especulativa asociada al mundo inmobiliario. Recalificar terrenos, encargar obras faraónicas, promover vivienda pública que luego era vendida a precios de mercado o construida con un sobrecoste demencial producto de la corrupción institucional…había mucha gente, y en muchos puesto de poder, ya fuera mediático, político o económico, interesada en que la rueda no dejara de girar. Un trabajador medio, con una jornada laboral extenuante y muchas preocupaciones cotidianas, tenía evidentes limitaciones para detenerse a estudiar la situación y ser consciente de hacia dónde le querían llevar todos esos intereses del capitalismo especulativo. Pero las gentes que hacían los pelotazos, los dueños de las grandes constructoras, los Grandes Caballeros de la Banca que avizoraban el mercado desde sus yates…esos sí sabían que el modelo tenía fecha de caducidad, que era insostenible a largo plazo, y que algún tipo de “corrección” abrupta iba a devolver, tarde o temprano, el mercado a sus “fundamentales”, llevándose consigo muchos sueños, muchas fortunas y poniendo en peligro inminente las necesidades básicas de cientos de miles de personas. Cuando se habla de responsabilidades  habría que tener muy en cuenta eso.
-¿Cómo lograron constituir esa gran estafa porque engañarnos es construir una gran estafa?
-Se trata, básicamente, de una necesidad inmanente a la actual fase de desarrollo del capitalismo global. La imposibilidad de desatar un nuevo ciclo de acumulación basado en las actividades productivas, empuja a los capitales  excedentes a buscar nuevos horizontes de inversión. Eso hace que se inflen las burbujas financieras. Y, finalmente, también las burbujas inmobiliarias, que buscan valorizar, convertir en negocio para los grandes capitales, los ahorros domésticos. Todo el andamiaje, sin embargo, se sostiene en base al crédito, lo que, combinado con una flexibilidad laboral creciente, hace que, tarde o temprano, todas las burbujas exploten. ¿Cómo podíamos consumir cada vez más, si cobrábamos cada vez menos?
Las maneras como eso se ha vestido para presentarlo a la población como una novísima oportunidad de crear una ilusoria “sociedad de propietarios”, donde todo el mundo sería “rico” ante el Registro de la Propiedad, independientemente de lo que se debiese, han variado en ocasiones desde la avalancha mediática (el premio del concurso siempre es un piso en Torrevieja), la promoción pública de figuras asociadas al ladrillo como presuntos “triunfadores sociales”, o la corrupción institucional drenándose por todos los intersticios de la vida social, hasta la coacción pura y dura (como cuando el grupo ecologista comarcal es perseguido y criminalizado por su oposición al campo de golf, o los okupas son desalojados violentamente de las viviendas vacías).
maxresdefault.jpg-¿Con qué facilidades se encontraron los que montaron la estafa para poder llevarla a cabo, me refiero, mayoritariamente, a facilidades por parte del sistema?
-Los poderes públicos realizaron una labor imprescindible y estratégicamente decisiva para favorecer el inflado de la burbuja y la deriva especulativa entorno a la vivienda. Tanto cambiando la Ley del Suelo para favorecer un modelo basado en el ladrillo en el ámbito local, como modificando el conjunto de la legislación española en esa dirección, o renunciando a todo tipo de control de lo que estaba sucediendo. Bastaría citar, como se hace en nuestro libro, algo tan concreto como la modificación del artículo 12 de la Ley Hipotecaría para permitir que los contratos de compraventa de vivienda se inscribiesen en su totalidad en el Registro, sin que el registrador pudiese calificar las cláusulas abusivas, habituales en el momento álgido de la burbuja. Llegaron hasta al detalle.
-¿Hay que realizar un análisis pormenorizado de la deuda, una especie de auditoría para pagar como Estado solamente lo que hay que pagar, pero ni un céntimo más….?
-Hay que realizar una auditoría seria de toda la deuda, tanto la deuda pública estatal, como la local o la autonómica, y también de la deuda privada de las familias que han sido atenazadas por el estallido de la burbuja inmobiliaria. Sin tratar el tema de la deuda no se podrá tratar ninguno más. En estos momentos, esto parece el gozne esencial de las tendencias actuales de desarrollo del capitalismo senil: nos quieren siervos de la deuda, plegados a un disciplinamiento perpetuo en su nombre, a un ajuste continuo en todos los ámbitos y en todos los lugares.
Hay base jurídica y política (la doctrina de la deuda ilegal, odiosa e ilegítima, la concepción de la usura que ha sido capital en casi todas las civilizaciones) para realizar esa auditoría. No hay que olvidar que a los grandes promotores de vivienda y obra pública, por ejemplo, las entidades financieras les han aplicado en gran medida la dación en pago, y que a esas mismas entidades se las ha rescatado, subsiguientemente, con dinero público, dinero que proviene del trabajo de todos, incluidos los cientos de miles de personas que han sido desahuciadas. Hay algo, pues, que no funciona. Detengámonos a determinar qué deuda debe pagarse y cual no. Si utilizamos criterios sociales y de interés general, nos vamos a llevar muchas sorpresas.
-Vamos a ver soy una enamorada de la educación abierta, libre, pública , de todos y para todos por eso incluiría, además, muchas “asignaturas” o conocimientos que ayuden a cimentar una sociedad que camine hacia un futuro “menos ignorante” en materias como economía doméstica y que, por ejemplo, sepamos aquello que preguntar y reclamar antes de que nos puedan estafar? Cuando hablamos de economía: nos abruman a datos...de manera que nos colapsan y creo que uno termina por “como flaquear”…¿Qué podemos hacer para afrontar esto?(que no es más que una estrategia de marketing y de intentar vender)
-Es necesario un cambio de mentalidad completo. No se trata sólo de introducir asignaturas de alfabetización financiera en la educación obligatoria (que tampoco sería una mala idea), sino, sobre todo, de generar trabajadores y ciudadanos conscientes de sus derechos y de sus intereses en todos los aspectos de la vida. Gente que tenga el tiempo y la voluntad de informarse de cuáles son sus propias necesidades, de cuál es la legislación que le afecta, de cuál es el sentido último de las decisiones de los poderes públicos y de las maquinaciones de los conglomerados oligárquicos.
 Es necesaria una concientización (usando el término que utilizaba Paulo Freire) generalizada de la población. La gente sabe leer, pero no lo hace. Tiene acceso a asesoría jurídica gratuita en las organizaciones de consumidores o en los sindicatos, o en los Colegios de Abogados, pero no la utiliza. Habrá que ver por qué y construir la infraestructura material y de servicios que dé lugar a una auténtica ciudadanía informada, pero, sobre todo, a  experiencias de auto-organización social, y de las clases subalternas, de la suficiente amplitud y densidad para que puedan defender sus propios  intereses y desarrollar una conciencia amplia de su situación, para que puedan ver y leer el mundo,  apropiándoselo al tiempo que lo construyen conscientemente. En este país, hace falta un gran esfuerzo de educación popular.
Rojo-y-Negro-5-12-05-15-jose-luis-carretero.jpg-Las consecuencias van desde perder las casas hasta los suicidios , pasando desde una pérdida de la facultad para los recursos básicos hasta toda clase de problemas que desmiembran al ser humano….lo vemos de cerca, lo sentimos en la propia carne y de ahí han surgido Plataformas Ciudadanas y redes de solidaridad …¿cómo podemos leer esto?
-Las consecuencias son terribles. Nuestro libro está lleno de datos al respecto. Pero también está lleno de información que narra las resistencias populares a toda esta deriva. La gente se ha intentado defender, ha construido sus propias organizaciones, ha puesto en marcha experiencias enormemente innovadoras y rupturistas, como la Obra Social de la PAH o las Corralas andaluzas, ha puesto el cuerpo y los abrazos como una barrera para tratar de frenar la violencia y la desesperanza. Pese a todo, la sociedad española sigue viva. La clase trabajadora, pues de eso se trata, sigue luchando. Eso es una buena noticia.
-¿Cómo podemos y debemos abordar los desahucios desde cada una de las administraciones: Ayuntamiento, Comunidades Autónomas, Diputaciones, Estado Central? (hablo en primera persona del plural porque me parece de todos los ciudadanos somos o deberíamos ser una unidad en todo esto)
-En nuestro libro hay todo un capítulo dedicado a exponer alternativas reales y factibles a los desahucios y al dogal de la deuda. Se trata de alternativas que van desde  simples modificaciones en el  Derecho de los Consumidores, que podría hacer, sin esfuerzo, cualquier partido político al uso, hasta la conformación de una auténtica política económica distinta, basada en el protagonismo popular. Hablamos de la segunda oportunidad, de la dación en pago, de la promoción de la vivienda pública, del cooperativismo, de muchas cosas. Remito a los lectores al libro, que es incluso accesible como pdf gratuitamente. Lo que debe de quedar claro es que alternativas no faltan, pero ponerlas en marcha es una cuestión de voluntad política, y de valentía necesaria. Porque, al final hay que tener en cuenta que, como decía un filósofo, “no es vuestra compasión, sino vuestra valentía, la que ha salvado siempre a quienes se hallaban en peligro”.
-¿En qué debe cambiar el sistema económico para que estas burbujas y fenómenos no vuelvan a producirse? ¿A quiénes se les debe poner el cascabel y cómo? (me refiero a los titiriteros, a los que manejan los hilos de la economía y poderes públicos,  cómo les plantamos cara y de qué manera)
-Para que no se repitieran las burbujas habría que cambiar el sistema económico radicalmente. Habría que iniciar un proceso de transición hacia un sistema social totalmente diferente, hacia una economía de lo cercano, de lo ecológico, de lo cooperativo y lo autogestionario. Una economía que dejase atrás la valorización del Capital como estímulo único, y pusiese en el centro el desarrollo de las potencialidades humanas para la convivencia, el cuidado, la afectividad, la cultura. Un socialismo de nuevo tipo, centrado en la cooperación consciente de los productores de la riqueza social y en el equilibrio dinámico con el ecosistema. Para eso habría que poner muchos cascabeles. Las oligarquías que hoy dirigen nuestro mundo no están interesadas en ello y prefieren alimentar la deriva hacia el caos que se ha convertido en el centro del capitalismo senil. El caos de las burbujas que estallan, de las guerras que se desatan, de las expulsiones masivas de ciudadanos de sus países por el hambre o por la violencia, de la desigualdad y la explotación. La única alternativa al caos creciente y que amenaza con desbocarse, es alimentar ese proceso de transición con todas nuestras fuerzas, por escasas que creamos que sean.
- Creo que no puede hablarse de democracia plena si la sociedad no vive en igualdad y dignidad y se ha dinamitado( a mi modo de ver) esto último. ¿Qué nos podéis decir de las peticiones de la PAH y de la Iniciativa Legislativa Popular…?
-Todos los que hemos escrito en el libro y los fotógrafos, hemos cedido nuestros derechos de autor a la PAH de Vallecas. La editorial también va a ceder parte de los beneficios. Creo que eso deja clara nuestra posición, más allá de la pertenencia de varios de nosotros a grupos de vivienda o movimientos sociales. Estamos con la PAH y con el resto de grupos y plataformas por la vivienda, estamos con las luchas sociales. El nuestro no es un libro neutral, en el sentido vacío y mentiroso que le da a ese vocablo muchas veces elestablishment cultural o mediático. Es un libro riguroso y fundamentado, creo. Pero es también un acto de compromiso. De compromiso con las luchas reales y efectivas de las gentes de carne y hueso, no sólo con ideales utópicos o declaraciones abstractas. Tiene que ser entendido así.
-El asamblearismo, el 15M, el derecho a una vivienda digna…se han convertido en ingredientes, armas y proclamas con los que trabajar y reflexionar. ¿Qué nos podéis comentar?
-Ya lo he dicho, yo entiendo que la única alternativa al caos al que nos empuja un sistema desbocado y en plena senilidad es esa: el asambleísmo, la auto-organización popular, la movilización, la pedagogía transformadora, la recuperación de espacios y empresas devastados por la lógica neoliberal. Es el trabajo que nos toca aquí, ahora, si queremos estar comprometidos con el tiempo que nos ha tocado vivir, con la época en la que nuestros anhelos y nuestros proyectos tratan de desplegarse. Estar con lo común, con la cooperación frente al mando, con los dolores y las alegrías del pueblo, de ese nuevo mundo que está creciendo en este instante, en los poros y los intersticios de un mundo en mutación, en las barriadas, en las escuelas, en los centros de trabajo.


Sin título-1.jpg20252Tu casa no es tuya, es del banco. José Luis Carretero Miramar (coord.)
223 páginas
12,00 euros
Queimada


Crisis, desahucios, pobreza. Todas esas palabras se nos han vuelto familiares. Todos esos conceptos martillean nuestras conciencias desde el reflejo de la pantalla televisiva o desde la cruel realidad de los barrios en que vivimos. La gente está siendo desahuciada de sus casas, está siendo empujada a la más brutal exclusión social, a la miseria, a tener que recurrir a los bancos de alimentos. No toda la gente, por supuesto. También hay quien vive mucho mejor que antes. Y eso que antes ya vivía en el lujo y la opulencia






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lunes, 14 de septiembre de 2015

Jornadas Democratizando Pueblos y ciudades. Encuentro municipalista (18/09/2015)

Este sábado participo en las Jornadas Democratizando Pueblos y ciudades. Encuentro municipalista (18/09/2015), en Córdoba. Aquí tenéis el cartel: