miércoles, 30 de octubre de 2013

Economía Directa: el límite de los recursos

Hoy hablamos sobre si estamos alcanzando el límite de los recursos naturales disponibles en el planeta, si esta limitación implica la reducción del crecimiento hasta el decrecimiento y qué implicaciones tiene este fenómeno tanto a nivel social como económico. Con Antonio Rosenthal, José Luis Carretero, Emilio José y Chus Marcano. Conduce Juan Carlos Barba.

http://www.ivoox.com/limite-recursos-economia-directa-audios-mp3_rf_2494787_1.html


viernes, 25 de octubre de 2013

La UE repunta a costa del bienestar social

(Me entrevistan en RT en Español).

Mientras 84 millones de personas viven por debajo del umbral de la pobreza, los países de la UE registran un ligero crecimiento económico y salen de la recesión, pero a costa del bienestar social, afirman los expertos.
Los datos han sido publicados por la Comisión Europea, que precisa que 26 millones de ciudadanos están desempleados. Además, advierte que la salida de la crisis podría demorarse hasta 10 años.

Mientras tanto, la economía española salió de la recesión en el tercer trimestre del año, al crecer un 0,1% entre julio y septiembre, después de nueve trimestres consecutivos de descenso, informó el Banco de España.
Todo eso ha generado una situación en la que los ricos son más ricos y los pobres son más pobres, y una proporción cada vez mayor de la población está en una situación de precariedad, lo que le aboca a una situación de inestabilidad social por no poder ejercer de una manera clara sus derechos 

La Unión Europea y la zona euro salieron de la recesión en primavera, al anotarse un crecimiento trimestral del 0,3% entre abril y junio, según diversas estadísticas sectoriales y encuestas a consumidores y empresas. Sin embargo, algunos expertos opinan que el ínfimo crecimiento económico del bloque se logró a costa del bienestar social, lo que puede conducir a una situación explosiva.

"Todo eso ha generado una situación en la que los ricos son más ricos y los pobres son más pobres, y una proporción cada vez mayor de la población está en una situación de precariedad, lo que le aboca a una situación de inestabilidad social por no poder ejercer de una manera clara sus derechos", dijo a RT el profesor de formación laboral José Luis Carretero Miramar, que destaca cómo todo eso se lleva a cabo a la luz del aumento radical de desempleo.

Mientras tanto, el número de desempleados en España cayó en 72.800 personas en el tercer trimestre, hasta situarse en 5.904.700, es decir, que la tasa de desempleo bajó hasta el 25,98% de la población activa. La Encuesta de Población Activa (EPA) publicada por el Instituto Nacional de Estadística (INE) indica que la bajada del desempleo de este trimestre, comparada con la del mismo período de los últimos años, es la mayor al menos desde 2005.

El grupo parlamentario del Partido Socialista (PSOE) acusó por su parte al Gobierno del conservador Partido Popular, de "haber hecho desaparecer" a medio millón de personas de las listas del paro con el fin de maquillar las cifras.


Texto completo en: http://actualidad.rt.com/economia/view/109452-economia-ue-recuperarse-cuenta-ciudadanos

miércoles, 23 de octubre de 2013

Las pensiones: nuevas derivas de un desfalco

            LAS PENSIONES:  NUEVAS DERIVAS DE UN DESFALCO (artículo para el periódico Contramarcha).

            El artículo 8 de la Ley 27/2011, de 1 de agosto,  sobre actualización, adecuación y modernización del sistema de Seguridad Social, afirma lo siguiente:
            “Con el objetivo de mantener la proporcionalidad entre las contribuciones al sistema y las prestaciones esperadas del mismo y garantizar su sostenibilidad, a partir de 2027 los parámetros fundamentales del sistema se revisarán por las diferencias entre la evolución de la esperanza de vida a los 67 años de la población en el año en que se efectúe la revisión y la esperanza de vida a los 67 años en 2027. Dichas revisiones se efectuarán cada 5 años, utilizando a este fin las previsiones realizadas por los organismos competentes”.
             Este texto fue el resultado de un informe previo (de 25 de enero de 2011) en el que, junto a la recomendación de proceder a elaborar un nuevo procedimiento para la revalorización de las pensiones periódicas de jubilación, se conformaban las bases para una radical reforma del conjunto del sistema de Seguridad Social, procediendo a la elevación paulatina de la edad de jubilación a los 67 años y a la modificación de los periodos computables para la determinación de la cuantía de las prestaciones, motivando un claro descenso previsible en el importe de las pensiones futuras.
            Este informe, y la reforma mediante la que acabó convirtiéndose en letra de la ley, fueron aceptados expresamente por los agentes sociales, incluyendo, por tanto, a los sindicatos mayoritarios. Las únicas movilizaciones contra las modificaciones introducidas partieron del sindicalismo antagonista y combativo, y tomaron la forma de Huelgas Generales locales en Euskadi y Cataluña, y de jornadas de lucha concretas en el resto del Estado.
            En octubre de este año, tras diversos trámites, el Gobierno procede al desarrollo previsible de esta reforma, iniciando el despliegue , con el inequívoco sello de su opción política y económica (lo que por otra parte, era totalmente de esperar), de varias de sus indicaciones, y dando, con ello, carta de naturaleza normativa al denominado Factor de Sostenibilidad de las pensiones públicas.
La normativa aprobada está conformada por dos componentes: uno que se aplicará a las pensiones futuras, a la hora de calcular su cuantía, para cumplir el ya indicado artículo 8 de la Ley 27/2011, llamado Factor de Equidad Intergeneracional (FEI); y otro que permitirá proceder, de una manera distinta a la actual, a la revalorización anual de las prestaciones, denominado Factor de actualización anual de todas las pensiones (FRA).
El Factor de Equidad se comenzará a aplicar a todas pensiones que cuyo cobro empiece a devengarse a partir de 2019. Consiste en una regla que permite aplicar a los nuevos pensionistas, a la hora de calcular el importe de su prestación, una división entre su esperanza de vida en 2019 y la que tengan en el momento de iniciar el cobro (años posteriores). Como se supone que la esperanza de vida irá aumentando con el tiempo, el efecto de la fórmula consistirá siempre en una reducción de la cuantía de la pensión, respecto a la que se obtendría calculándola de la manera actual. De hecho, se prevé que los que se jubilen a partir de 2040 perderán entre un 15 y un 20 % de la prestación que hubieran recibido de haberse jubilado hoy.
El Factor de Actualización de las pensiones elimina de raíz (y desde ya) la revalorización de las pensiones públicas con el Índice de Precios al Consumo (IPC) que garantizaba el mantenimiento de la capacidad adquisitiva de las prestaciones pese al transcurso del tiempo. En su lugar se aplicará una complicada fórmula que combina diversas variables como el crecimiento de los ingresos futuros del sistema de Seguridad Social, el número de prestaciones que se estén pagando, etc. La fórmula, además, no sólo trabaja con datos efectivamente comprobables, sino también con proyecciones a los seis años siguientes de los ingresos y gastos del sistema y de todas sus componentes. Las estimaciones de cada año (al tratarse de variables correlacionadas) condicionan las de los siguientes.
Su objetivo, en definitiva, es proceder a una minoración, en términos reales (es decir, descontada la inflación) de las pensiones futuras, y de las actuales con el tiempo. Para que el efecto no sea absolutamente radical (o eso se dice) se fija un suelo para la revalorización mínima (el 0,25 %) y un techo para la máxima (IPC más el 0,25%). Eso garantiza que en el momento actual la revalorización será siempre la mínima, y que de producirse una recuperación económica (normalmente asociada a un período de alta inflación) tampoco se recuperará el terreno perdido.
La reducción anual de las prestaciones en 2014, según la Memoria realizada sobre la norma por el Consejo Económico y Social, alcanzará los 809 millones de euros, llegando a los 5.000 millones de euros anuales en el período 2019-2022.
Esta minoración acumulada de la primera partida de los presupuestos permitirá abrir un jugoso mercado de seguros privados de jubilación, en el que las aseguradoras y entidades financieras privadas pasarán a manejar los ahorros de quien pueda permitirse (por su sueldo) contratar con ellas para complementar una  pensión pública menguante, mientras decenas de miles de personas se ven condenadas a una vejez de miseria y falta de recursos pese a haber trabajado gran parte de su vida.
El efecto combinado de estas medidas, junto al proceso de precarización de las condiciones laborales garantiza, por tanto, la emergencia futura de toda una gran capa de jubilados en la indigencia o manteniéndose de manera totalmente subalterna  y ayuna de todo derecho en el mercado laboral hasta edades avanzadas.
Así se garantiza que el pago de pensiones a los trabajadores que crean la riqueza de la sociedad día tras día no entorpece la remuneración de los intereses de la deuda pública (consistente fundamentalmente en deuda privada de las grandes empresas y las entidades financieras convenientemente socializada) a los grandes conglomerados bancarios del Norte de Europa y a los llamados “inversores institucionales” de los mercados financieros (Fondos de Inversión, hedge funds, Fondos de pensiones, etc). No es, pues, necesario utilizar los impuestos generales para contribuir a una hucha de las pensiones en la que, por otra parte, se han multiplicado las reducciones de las cuotas empresariales en los últimos años.
Y el dinero de la clase media que subsista se dirigirá, precisamente, a las manos de los propios Fondos de Pensiones que, a su vez, proceden a extremar el proceso de despojo de lo público con sus maniobras especulativas, y a reclamar la minoración y desmantelamiento del sistema público de Seguridad Social.
Todo esto sucede, por supuesto. Es lo previsible. Pero la realidad nunca ha sido unívoca y mecánica expresión de una sola clase social.
También estamos usted y yo.

José Luis Carretero Miramar.










martes, 22 de octubre de 2013

El contrato de trabajo de apoyo a emprendedores

Por José Luis Carretero Miramar (publicado en el blog "Economía para todos", en la web del periódico Diagonal).

            El contrato de trabajo de apoyo a emprendedores es una reciente, y polémica, creación de la última gran reforma laboral. Esta figura ha sido recurrida ante el Tribunal Constitucional por los sindicatos, por las razones que explicaremos posteriormente.
            Según la dicción de la ley, esta forma de contratación tiene las siguientes características:
            -El acuerdo se concertará por tiempo indefinido y a jornada completa, y ha de documentarse por escrito en su modelo oficial.
            -Sólo pueden utilizarlo empresas que empleen a menos de 50 trabajadores en el momento de su firma (según el Instituto Nacional de Estadística, el 99,23 % de las unidades productivas de nuestro país).
            -El contrato incorpora un período de prueba de un año, no negociable en convenio colectivo. No podrá establecerse este período de prueba si el trabajador ha desempeñado antes las mismas funciones en la empresa. Recordemos que el período de prueba es un espacio de tiempo durante el cual el empresario puede dar por finalizada la relación laboral sin explicitar más causa que su no superación (es decir, no tiene que probar nada) y, además, dicha finalización no implica la obligación de pagar indemnización alguna, ya que no es un despido ni la extinción de un contrato temporal.
            -Esta modalidad de contratación se podrá celebrar hasta que la tasa de desempleo se sitúe por debajo del 15 %

            -No podrán realizarse contratos de este tipo en empresas que, en los seis meses anteriores a firmarlos, hubieran extinguido relaciones laborales por causas objetivas declaradas improcedentes, o hubieran procedido a un despido colectivo.
            La norma que aprobó este tipo de contratación incorporó numerosos incentivos fiscales  y bonificaciones a la Seguridad Social ligados a la misma en el caso de trabajadores de menos de 30 años, de más de 45, y de mujeres en los sectores en los que estén sub-representadas.
            Se ha planteado, por parte de los sindicatos, la inconstitucionalidad de la incorporación de un período de prueba de una amplitud tal que, claramente, se convierte más en un mecanismo de generación de un espacio abierto a la posibilidad de un despido sin causa (ni indemnización) alguna, que a la comprobación de la aptitud laboral del trabajador. Además, se trata de un  período de prueba de una duración fija, sin relación alguna con la dificultad o complejidad de las competencias que se pretenden probar, lo que muestra a las claras su real condición de mera excusa para permitir la resolución unilateral del contrato por parte del empresario, intentando la sustitución de empleo temporal por un empleo “fijo” de nombre, que en realidad no es tal.
             Así, el contrato de apoyo a emprendedores se nos muestra como una vuelta de tuerca más en el proceso de precarización generalizada de nuestro mundo laboral, actuando frente a la “dualización” del mercado de trabajo por la vía de su superación aparente (el contrato es formalmente indefinido, y como tal figura en las encuestas) y su profundización real (el contrato incorpora un período de despido libre suficiente para que el empresario que lo desee pueda eludir los efectos de dicha fijeza, sin que eso le impida seguir utilizándolo subsiguientemente para efectuar una rotación acelerada del personal contratado).
Nuevas perlas de la última reforma laboral, la última gran revolución del Derecho del Trabajo español que profundiza aún más la imparable deriva neoliberal de nuestra economía.


miércoles, 16 de octubre de 2013

Economía Directa: Educación e I+D (involución + desigualdad)

Hoy hablamos sobre la Reforma Educativa, la subida de las tasas universitarias y cómo está repercutiendo en las personas más desfavorecidas y sobre sobre la huelga de la enseñanza en Baleares. Con José Luis Carretero, Jaime Garo, Chus Marcano y Antonio Rosenthal. Conduce Juan Carlos Barba.


sábado, 12 de octubre de 2013

Por qué luchar

A veces me preguntan por qué sigo luchando. El por qué de las noches en vela, de los esfuerzos y derrotas, de la insistencia en el encaramiento de los dolores y la exposición a lo brutal y lo mezquino. Del golpearse contra un muro que no sabes si algún día estallará y se hará pedazos. A veces, respondo: porque puedo. Es mi regalo. La excusa y el motivo para un gasto y una eflorescencia, para una tensión constructiva y una apuesta, para la edificación de una esperanza tendida con luz y dolor, con fuego y conciencia, sobre la vacía cotidianidad de lo prosaico.

Y, mientras tanto, por supuesto, siempre que tengo un momento para ello, bebo y como, hidromiel y caricias, besos y manjares, duchas calientes y albas encarnadas. Y me dejo mecer por la música y la brisa, por la poesía y el placer.


Para poder seguir luchando al día siguiente.


(J.L. Carretero Miramar).

martes, 8 de octubre de 2013

El próximo mes Queimada Ediciones pondrá a la venta "LA AUTOGESTIÓN VIVA. Proyectos y experiencias de la otra economía al calor de la crisis" de José Luis Carretero con prólogo de Carlos Taibo


J.L. Carretero
Para ir pensándose el pedido: http://www.queimadaediciones.es/

...de la perspectiva acuciante del colapso: una y otra reclaman del concurso de la autogestión, en su doble condición de objetivo y de método, y en su calidad de proyecto que hace frente de manera cabal a las miserias que han arrastrado la socialdemocracia y el leninismo. A duras penas puede ser casualidad que, de manera en buena medida espontánea, un movimiento como el del 15 de mayo haya abrazado, en buena parte de sus asambleas populares, una apuesta consistente en provecho de la construcción de espacios autónomos como los que ejemplifican los grupos de consumo, las cooperativas integrales, las ecoaldeas, las formas de banca ética y social o, en fin, y por dejarlo ahí, el incipiente movimiento de trabajadores que, en régimen autogestionario-cooperativo, se hacen con la dirección de empresas que están al borde de la quiebra. Creo que esa defensa de espacios autogestionados y desmercantilizados es mucho más inteligente que la que aportan quienes, a estas alturas, siguen esperando de partidos, parlamentos e instituciones una respuesta creíble a nuestros problemas.

Carlos Taibo

Modelo educativo, estructura laboral y luchas sociales. Pequeña historia de una relación

                MODELO EDUCATIVO, ESTRUCTURA LABORAL Y LUCHAS SOCIALES. PEQUEÑA HISTORIA DE UNA RELACIÓN- 

(Artículo publicado en el nº 404, de octubre de 2013, del periódico "CNT").

                El capitalismo no es, el capitalismo sucede, es decir, ha sucedido y sigue sucediendo. ¿Qué queremos decir con eso? Que no existe un capitalismo a-histórico, esencial, desvinculado de sus manifestaciones contingentes y reales en momentos concretos, en los que se dibujan relaciones de fuerza temporales y efectivas.
                El capitalismo, como modo de producción, presenta elementos constantes (la explotación, la acumulación del Capital, la apropiación de la plusvalía), pero eso no elimina la importancia esencial de la contingencia histórica de su despliegue efectivo, de los golpes y contragolpes de la lucha de clases, de las  cambiantes estrategias, en situación, de actores reales y concretos, en momentos, a su vez, reales y concretos.
                Tomemos, por ejemplo, como elemento de estudio la cambiante, y a la vez estratégica, relación entre formación, enseñanza y estructuración del mercado laboral: algo de cuya importancia da fe, hoy mismo, el Programa Nacional de Reformas presentado por el Reino de España a la Unión Europea en mayo de 2012, donde es uno de los elementos esenciales en el que se apuntan nuevas transformaciones y ajustes para adaptarlo al presente “régimen de la deuda”.
                En un primer momento histórico (antes de 1945), la narrativa esencial del Capital entorno a estas cuestiones estuvo basada en las ideas centrales del liberalismo extremo: la intervención del Estado no debía de existir, ya que su función era, como afirmara Smith “laissez faire, laissez passer” (dejar hacer, dejar pasar), más allá del control del orden público constituido por el respeto coactivo del mundo de la propiedad privada.
                Así, la relación laboral asalariada (central en el modo de producción capitalista) era entendida, normativamente, como un contrato civil más (un arrendamiento de servicios) sustentado en la plena autonomía y libertad de las partes para acordar las  condiciones que deseasen. La acción colectiva de los asalariados, por su parte, era directamente proscrita, llegando a ser tipificada incluso, en ocasiones, como  delito de conspiración para alterar el precio de las cosas.  El Código Civil español, por ejemplo, en 1881 sólo incluía 5 artículos relativos al trabajo efectuado por cuenta ajena, que trataban temas relacionados, también, con el trabajo doméstico. De hecho, el artículo 1587, afirmaba que “el amo será creído, salvo prueba en contrario sobre el tanto del salario del sirviente doméstico y sobre el pago de los salarios devengados en el año corriente”. Una regulación, pues, que cuando existía, mostraba una evidente textura de clase, convirtiéndose en un anclaje más para el poder patronal.
                Otro tanto ocurría con la temática educativa. Pese al discurso iluminista sobre la extensión de la enseñanza como elemento de construcción de la democracia, lo cierto es que las clases dominantes construían su comprensión del ámbito formativo sobre la tesis de la educación como privilegio de unos pocos. Una estructura productiva edificada entorno al trabajo manual de escasa cualificación permitía mantener el subdesarrollo de las formas de instrucción pública y hacer accesible la enseñanza sólo para los propios hijos de los burgueses, mediante mecanismos privados o semi-públicos, pero con elevadas barreras de entrada para los hijos de las clases subalternas.
                En esa sociedad, la extensión y radicalización de la lucha de clases, que adquirió históricamente una dimensión creciente y amenazadora, llevará a la difusión de tres tipos de discursos sobre lo educativo y lo laboral que empiezan a dibujarse: el discurso conservador que pretende mantener incólume la situación, presentando la beneficencia como único elemento moderador de la plena “libertad” de pactos en el lugar de trabajo y de la desigualdad en los conocimientos, al estilo de los discursos de apertura del curso del Ateneo de Madrid que dará Antonio Cánovas en las postrimerías del siglo XIX; el discurso obrero, que pretenderá recoger el guante de la utopía ilustrada reclamando la “democracia económica” en la forma de Revolución Social y la “democracia de los conocimientos” en la forma de la promoción de  múltiples instituciones educativas públicas y/o autogestionadas accesibles a las clases subalternas; y el creciente discurso “reformista” que, sustentado en perspectivas iluministas o de nuevos desarrollos como el krausismo o las admoniciones por “Escuela y despensa” del regeneracionismo, defenderá el desarrollo de un proto-Estado del Bienestar que de salida a las tensiones sociales por la vía de la construcción de un ámbito público educativo y de la emergencia de un Derecho del Trabajo en pleno proceso de constitución.
                Crisis sistémica del 29, revoluciones incontroladas (como la rusa o la española), guerras mundiales que terminan con la constitución de un bloque de países europeos fuera del control de las grandes potencias capitalistas…todo ese marco de crecientes dislocaciones producto del empuje del movimiento obrero y de su proceso de radicalización y empoderamiento, invita, finalmente, a las potencias centrales del sistema capitalista a entrar en una nueva fase de desarrollo social caracterizada por la hegemonía ideológica y en la construcción de la arquitectura de las sociedades europeas de los sectores reformadores que ya hemos indicado.
                Es la hora del Estado del Bienestar, del “compromiso histórico entre las clases” en el Centro europeo, del “Pacto de Rentas” constituido entorno a un marco jurídico caracterizado por crecientes derechos de ciudadanía estrechamente ligados a la estructura del mundo del trabajo y a una formación más amplia y generalizada de la mano de obra.
                El mundo laboral se articula entorno a un Derecho del Trabajo que tiene como función esencial limitar, y al tiempo legitimar, el poder patronal en el centro de trabajo. Es la hora de la producción en masa fordista y del obrero con contrato fijo para toda la vida en una misma empresa, con un apreciable contrapoder sindical (convertido en uno de los pilares fundamentales que permiten racionalizar, limitar, y al tiempo hacer sostenible, la división de clases en el seno de la sociedad), y un salario que le permita alimentar al conjunto de su familia nuclear y edificar una sociedad de consumo apta para realizar la creciente plusvalía.         
                El mundo educativo, por su parte, se expande, y la instrucción pública se vuelve universal y, casi en toda Europa, gratuita. La necesidad de una mano de obra más especializada impone el acceso a la Formación Profesional o a la Universidad para grandes capas de la población obrera. La ideología asociada a este proceso, fundamentada en el supuesto cumplimiento de la utopía iluminista y en la narrativa entorno a los derechos ciudadanos y el Estado Social, convierte la educación pública en uno de los pilares fundamentales del nuevo status quo.
                La imagen de este nuevo equilibrio de clases, sin embargo, muestra una enorme potencia de atracción sobre el resto de las poblaciones del Globo, que reclaman, cada vez más acusadamente, derechos sociales y libertades democráticas. Junto a la crisis de sobreproducción asociada a las contradicciones internas del sistema y al primer alcance los límites ecológicos del crecimiento sin fin del capitalismo, se desata, en el entorno de los años 60, un gigantesco proceso de luchas globales, explicitado fundamentalmente en la forma de descolonización de los espacios periféricos e irrupción de nuevas alternativas ideológicas con voluntad de poner en cuestión el statu quo imperialista (como el maoísmo). La llegada de dicha oleada a las mismas sociedades de los espacios centrales (el famoso 68) marca el inicio del fin del equilibrio keynesiano y el tránsito a un nuevo período de crisis sistémica.
                Un nuevo período caracterizado por la globalización de los intercambios comerciales y de capitales, y por el intento de conjurar las crisis por la vía de las privatizaciones, la transformación del mundo del trabajo y la financiarización de la economía.
                Es la era neoliberal, en la que el mercado de trabajo es desestructurado y flexibilizado, de nuevo, hasta el extremo, por vías variadas como el outsourcing (subcontración), el trabajo falsamente autónomo, temporal y a tiempo parcial o el prestamismo laboral (ETTs). La fuerza de trabajo es segmentada en colectivos distintos con distintas (aunque siempre en disminución) condiciones de trabajo. Junto a los islotes de operarios clásicos con condiciones “clásicas” (asediados y en constante retirada), aparecen un magma heterogéneo de trabajadores en variadas condiciones de precariedad laboral y vital.
                El ámbito educativo, por supuesto, también se ve fuertemente dislocado: lejos de necesitar técnicos u operarios centrados en un único oficio, el nuevo modelo productivo requiere de una fuerza de trabajo flexible, adaptable, con más aptitudes relacionales y motivacionales y menos conocimiento humanístico. Privatización  y mercantilización del ámbito educativo, huida de sus aspectos más humanísticos e iluministas, generación de una burbuja especulativa entorno al precio de las matrículas, van de la mano con la apertura de una novedosa “zona gris” entre trabajo asalariado y formación, constituida por la Formación Profesional dual, los contratos para la Formación y Aprendizaje, las becas no laborales y otras formas de trabajo “formativo” ajenas al Derecho Laboral, que pueden convertirse en una apuesta fundamental para solventar la actual crisis por la vía de un abaratamiento y flexibilización de la actividad obrera, apto para edificar una “Europa de maquilas”.
                Ahora, ante la crisis creciente de este último modelo, que alcanza a ser una esencial sacudida civilizatoria en la que no termina de estabilizarse el penúltimo intento de supervivencia de la sociedad de clases, es la hora de que las poblaciones, por fin, tomen la palabra.

José Luis Carretero Miramar









lunes, 7 de octubre de 2013

Puntos comunes y de fricción entre ecologismo y sindicalismo

Audio de Mesa redonda con la participación de Yayo Herrero (Ecologistas en Acción), José Luis Carretero (ICEA) y Ped ro J. Linares (CCOO), presentados por Amparo Merino (Universidad de Castilla-La Mancha), en el marco de las Jornadas Ecología y Empleo organizadas por Ecologistas en Acción los días 5 y 6 de octubre en Madrid.

http://www.ivoox.com/puntos-comunes-friccion-entre-ecologismo-y-audios-mp3_rf_2424113_1.html


domingo, 6 de octubre de 2013

EE.UU. no cae gracias a su complejo militar industrial "sobredimensionado"

(Entrevista en RT en Español)

La economía estadounidense no quiebra y la calificación de sus riesgos no se rebaja inmediatamente tras el 'cierre' del Gobierno porque detrás tiene una estructura militar y un cuerpo de marines que puede intervenir en cualquier parte del mundo. Así opina el experto español en cuestiones laborales José Luis Carretero Miramar. "La gran parte de la economía y la hegemonía de EE.UU. está sustentada en un complejo militar industrial sobredimensionado", dice.

Texto completo en: http://actualidad.rt.com/video/economia/view/107412-complejo-industrial-militar-eeuu-caida